Presentación.


Problemática:

Actualmente, el panorama que vive nuestra sociedad, en lo que a animales de compañía se refiere, es de desorden y falta de conocimiento. Básicamente la mayoría de las personas optan por un animal de compañía sin pensar en obligaciones, privaciones, y en las necesidades mas allá de las puramente fisiológicas y/o legales que el animal en cuestión pueda tener.

Lógicamente, con la "moda" de los perros nórdicos, la situación ha empeorado dado que estos perros no corresponden al estandar típico de lo que comúnmente se conoce como tal.

Sin entrar en juicios de valor, y sin pretender hurgar en responsabilidades, ni culpabilizar a nadie, lo cierto es que la situación no es nada halagüeña. La cantidad de perros de raza nórdica que vaga por las calles o se encuentran en albergues y perreras es incontable, sin tener en cuenta a aquellos que malviven en condiciones pésimas por la ignorancia de quienes los tienen a su cargo. Las revistas de anuncios de segunda mano se hallan plagados de ofertas referentes a Huskys, Samoyedos y Malamutes que en algunos casos son incluso regalados lo cual, dicho sea de paso, no hace mas que agudizar el problema.

Por eso la reflexión que surge es ¿por qué son los perros de raza nórdica los mas propensos a ser abandonados, regalados o sencillamente a no encontrar su sitio en nuestra sociedad? Precisamente por lo que antes mencionábamos. No encajan en lo que la gente conoce como "perro". Muchos de ellos no suelen ladrar, si acaso aullan, marchan con cualquier desconocido, son proclives a la fuga, las relaciones con otros de su especie pueden llegar a ser difíciles con signos jerárquicos no siempre identificables, y muestran una independencia, cuando menos, singular. Su exótica belleza, ha sido también su perdición dado que en muchos casos se ha pretendido que formen parte del mobiliario de la casa. Y por si fuera poco no son guardianes de propiedades humanas.

El porqué de estas peculiaridades se halla en sus orígenes , y analizarlos nos da la clave para intentar paliar el problema en cuestión.

Los perros de raza nórdica eran elegidos por los habitantes de zonas remotas situadas allí donde la nieve y el hielo era todo cuanto había. Con esas condiciones, la caza era prácticamente el único recurso para la subsistencia. Pero las grandes distancias necesarias para buscar alimento y la envergadura de tan preciadas piezas, hacían de la tarea un desafio a vida o muerte. El perro de aquellas latitudes acostumbrado al intenso frio, y también cazador se convierte entonces en el compañero perfecto. No solo ayuda en las tareas de caza, su corpulencia es aprovechada para arrastrar las pesadas cargas, y su espeso manto de pelo sirve para confeccionar prendas de abrigo. Los individuos demasiado tímidos o agresivos con los humanos era excluidos automáticamente. La línea que separaba la supervivencia de la muerte era muy delgada y cualquier rebelión ponía en juego las vidas de todos, perros incluidos. Cuando llegaba el verano, y con este el deshielo, aquellos animales ya no eran necesarios y eran abandonados a su suerte. Se reagrupaban entonces en manadas conservando su ancestral instinto de jerarquías, que dictaba las normas para garantizar la continuidad de la especie, hasta que llegara otro invierno y la mano del hombre los sometiera de nuevo facilitándoles, eso si, alimento y cuidados. Era esa una relación de ayuda recíproca que ayudó, sin duda alguna a la supervivencia de hombre y perro.

Con la llegada de la "civilización" y medios mecánicos para el transporte aquellos compañeros ya no fueron necesarios, pero sus peculiaridades han sido reconocidas y apreciadas por muchos románticos que practican con ellos el "Mushing" o deporte de perros de trineo. En los países de clima mas benigno el abanico de actividades que se pueden realizar con estos animales va desde el arrastre de bicicletas y karts hasta el jogging atado con un solo perro. La imaginación no descansa para los entusiastas de los perros nórdicos que ven en estos, al compañero ideal para las actividades deportivas al aire libre. El entramado de sensaciones que se experimenta con uno de estos individuos supera todo lo imaginable para quienes amamos la naturaleza en su estado mas salvaje. Como menciona Pep Parés, director de Pirena y autor de un libro dedicado al Mushing, "...verás los paisajes con ojos de can..."

Que queremos hacer:

No vamos a andar con rodeos. Desde Proyecto Nórdico pretendemos que esta simbiosis llegue a cuantas mas personas mejor. Es cierto que no todo el mundo es receptivo a lo que hemos mencionado anteriormente, pero si se plantea de manera conveniente a la opinión pública, con prós y contras y explicando con claridad lo que se debe y no debe esperar de un perro nórdico con todo lo que le acompaña, seguramente muchas personas verán reflejadas sus inquietudes en este proyecto que, además, les brinda la oportunidad de ofrecer un hogar a un animal abandonado.

Por supuesto una entrevista personal con cuestionarios que abarquen desde el carácter del posible nuevo amo hasta las condiciones del hogar en cuestión, se hacen indispensables para no caer en nuevos fracasos con estos animales. El seguimiento y respaldo, así como el asesoramiento regulares van a ser claves para el éxito, y es por eso que desde Proyecto Nórdico vamos a poner todo nuestro empeño en que el bienestar del perro sea el factor predominante.

La línea de actuación a seguir es la que se bosqueja a continuación:

Por medio de algún tipo de impacto publicitario, la persona interesada contacta con el Proyecto Nórdico que, a su vez, le hace las entrevistas pertinentes. Habiendo determinado el animal mas adecuado según las circunstancias ( sexo, raza, edad, temperamento, etc...) informamos a la protectora o albergue de la clase de perro que encajaría en cada caso. Una vez formalizada la adopción, es tarea de Proyecto Nórdico hacer los seguimientos oportunos y denunciar cualquier irregularidad, si la hubiere.

De aquí se desprende la necesidad que tenemos de todo tipo de colaboración, desde ayudas en el campo de las comunicaciones, hasta los voluntarios de protectoras y albergues que con su trabajo diario se han hecho conocedores de cada uno de los animales que cuidan.

En Proyecto Nórdico hace mucho tiempo que trabajamos para demostrar que lo que decimos es posible, y fruto de nuestro trabajo es lo que hemos conseguido con Dana y Kazán. No entraremos en detalles, pero cabe decir que no fue fácil y en ocasiones dramático, sin embargo las dificultades añadidas que hemos sorteado nos hacen ser mas convincentes a la hora de plantear lo que para nosotros es algo grande, algo hermoso. El hombre y el perro juntos disfrutando de algo que antaño les unió y les hizo darse cuenta de la mutua dependencia. Disfrutando, en definitiva, de la naturaleza en su estado mas salvaje. En comunión silenciosa, integrándose en el entorno, sintiendo que pertenecen a este.

Todo esto, y lo que cada uno, hombre y animal, puedan llegar a alcanzar se resume en dos palabras: Proyecto Nórdico.